Como lo planteado abajo por El Profesor Fernando López hace referencia a la “Toma de la Bastilla” me permitiré agregar que, según las confesiones de Rousseau, cuando los francés fueron a implorar “pan” a sus Reina Maria Antonieta y que esta - mal o indebidamente informada de la situación – respondió “No tienen pan queridos… Comen pasteles entonces”… simplemente no olvidaron y le cortaron la cabeza 4 años después de haber tomado la Bastilla y 18 meses después de haberla cortada a su esposo el Rey Louis XVI el cual, en este famoso 14 de Julio de 1789 inscribió sobre su agenda… ¡Nada! (No paso nada)
¡Otros tiempos, otras reacciones es cierto!
Hoy en día “no se cortan cabezas” y, como no hay hambruna, ni siquiera se piensa designar o condenar responsables…
El endurecimiento de la situación energetica mundial, regional y nacional nos invita sin embargo a preguntarnos como reaccionaríamos al no tener el combustible necesario para hacer pan…"La toma de la bastilla energética”
Prof. Fernando López D'Alesandro
Docente de Historia en Regional Norte (UDELAR)
y en el CERP del Centro. Florida. Uruguay.
Llegaremos, pronto, a los 100 dólares por barril.
Luego superaremos esa cifra y las consecuencias serán imprevisibles.
Obviamente que los medios masivos sabrán encontrar las explicaciones más financieras posibles y harán jugar los argumentos mercadotécnicos más sofisticados para que el común de los mortales no logremos entender nada.
Sumarán “factores geopolíticos” y otros acontecimientos secundarios que nos complicarán aún más nuestra magra comprensión.
Soy historiador y enseño historia hace muchos años. Obviamente que paso horas leyendo, pero al final siempre, siempre, la vida misma, la experiencia y los haceres de la gente y de las instituciones terminan siendo los mejores indicadores de las coyunturas históricas.
En 1789 había una situación crítica en las estructuras de Francia, pero fue la gente la que tomó la Bastilla y no las estadísticas.
Hoy vamos hacia lo mismo.
Leo que hay crisis de abastecimiento en las gasolineras chinas y estallan asonadas, breves pero asonadas al fin, frente a las estaciones en Pekín.
No hace mucho sucedió algo parecido en otros países, incluyendo a Nigeria.
La gente se agolpaba frente a las gasolineras a golpe de puño.
En mi país, Uruguay, el litro de gasolina súper, la más vendida, está a un dólar veinte centavos (sic) y tiende a subir, obviamente.
George Bush se espantó hace dos años cuando la delegación de Arabia Saudita le aclaró que recién podrían aumentar su producción, con suerte, para el 2009.
Inmediatamente lanzó su campaña para buscar combustibles alternativos y transformó al bioetanol en la nueva moda energética.
Pero la opción del biocombustible es polémica y para muchos imposible, y en estos dos años la nueva moda no ha dado sus frutos, más bien ha generado amplias resistencias, pues las matemáticas de la producción de cereales no cierran.
Mientras tanto los precios de los futuros energéticos bailan en un sube y baja incontrolado.
En junio la gasolina estaba a 2.32, bajó estrepitosamente a 2.00 y se mantuvo en ese precio hasta principios de noviembre cuando volvió a los valores de mitad de año.
Mientras tanto el barril de petróleo saltó de 50 dólares en julio a casi el doble de hoy.










Voy a responderte
Hola Diego,
Tu pregunta es tan crucial que, como existen amenazas y soluciones tecnologicas todavia insospechadas, responderé a tu legitima inquietud en el cuerpo mismo de este blog.
Dejame solamente el tiempo de redactar mi repuesta.
Muy cordialmente
Christian Matke
¡Bienvenid@ en la Era del Post cenit y Post petróleo!